3r day. Kamakura (parte I)

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Llegó el día de nuestra primera excursión: por la mañana estaríamos en Kamakura y por la tarde en Yokohama.

El viaje entre Tokyo y Kamakura fue rápido, pues apenas llegó a la hora de trayecto. Nos bajamos en Kamakura y debido a que íbamos a hacer el combo de las dos ciudades, tuvimos que sacrificar la parte de Kita Kamakura e ir directos al centro de la ciudad y ver lo imprescindible.

La primera parada iba a ser el  Tsurugaoka Hachimangu, nuestro primer santuario sintoísta del viaje y el más importante de Kamakura.

Para llegar a él, subimos por la calle Komachi Dori, una calle peatonal con tiendas a ambos lados de recuerdos, comida y similares, aunque como era pronto quedaban muchas por abrir. Aunque sobre el mapa parezca mucha distancia, desde la estación apenas se tardan 10-15min.

Komachi Dori, Kamakura

El Tsurugaoka Hachimangu a simple vista puede parecer poco espectacular, pero el entorno en el que se enmarca es precioso, y si vais a una hora en que esté poco concurrido, aún es más bonita la visita.

Tsurugaoka Hachimangu, Kamakura

El siguiente templo en la ruta estaba un poco lejos, el templo Hokukuji. Para mi fue una de las visitas que más me gustaron del viaje, y realmente vale la pena llegar hasta él. En ese momento estábamos muy motivados y fuimos andando desde el Tsurugaoka, pero os recomiendo coger una de las tres líneas de autobuses que van hacía allí desde la estación de Kamakura o de camino al templo. Se tarda nada y es barato (nosotros lo cogimos a la vuelta).

El templo Hokokuji es un templo zen que al principio parece que va a ser bastante pequeño, pero sorprende a medida que se avanza. Perfectamente cuidado, el camino te va guiando hacia el edificio principal, dónde se compran las entradas para el bosque de bambú y alrededores. Nosotros aprovechamos y cogimos la que incluía una taza de té verde (700 yenes cada uno).

El plato fuerte de este templo fue, sin duda, el bosque de bambú. Es un sitio impresionante, y es inevitable pasarse un buen rato haciendo fotos y disfrutándolo. Si habéis visto La Casa de las Dagas Voladoras (espero que sí jeje), sin duda os recordará a cierto pasaje de la peli…

Hokukuji Temple, Kamakura

Cuando terminamos de visitar el entorno del templo, ya sólo nos quedaba tomar el té, y la verdad que es algo que os recomiendo. Está delicioso y te lo tomas en una casa de té con vistas al bosque de bambú, con una paz y tranquilidad inigualables, toda una experiencia por sólo 500 yenes más.

Matcha tea @ Hokukuji Temple, Kamakura

Como he comentado antes, después de visitar Hokukuji, volvimos al centro de Kamakura en autobús, que nos dejó al lado de la estación. Al bajar del autobús dio la casualidad que pasamos por un puesto de alquiler de bicis y no nos pudimos resistir a probar la experiencia de ir en bici por Japón.

Rental bikes, Kamakura

En apenas 10 minutos ya habíamos cubierto la distancia desde la estación de Kamakura hasta el Daibutsu, nuestra siguiente parada, y la verdad que fue bastante fácil moverse en bici, además que todos los templos tienen un pequeño párking de bicis en la puerta.

La primera impresión al ver el Daibutsu es “WOW”. Es bastante más grande de lo que nos imaginábamos, aún a pesar de haber visto fotos, y también mil veces más bonito, sobretodo con la naturaleza que envuelve la zona. Aún a pesar de que aquí ya había más turistas en general, no tuvimos que esperar nada para pagar los 20 céntimos y entrar dentro del buda. Realmente lo de entrar es más por la gracia y la curiosidad de estar dentro del buda en sí, pero tampoco tiene mucho más.

Daibutsu, Kamakura

Ya sólo nos quedaba una visita que hacer antes de partir hacia Yokohama, el Hase-dera, y la verdad es que me hubiera quedado bastante más tiempo en el templo, sin duda el must de Kamakura. Bastante extenso y con varias alturas, vale la pena dedicarle por lo menos 1 hora a recorrer tranquilamente la gran cantidad de rincones increíbles: desde las cuevas hasta el mirador dónde se ve todo Kamakura, pasando por la zona dónde están agolpados los jinzos así como la estatua gigante de Kannon.

Nos quedaba poco tiempo del alquiler de las bicis, así que volvimos hacia la estación y antes de coger el tren, probamos nuestro primer McDonal’s japonés. Pedimos la especial que tenían entonces, la Teritama burguer, mezcla de salsa teriyaki con tamago (huevo). No fue nada excepcional, pero tachamos una cosa más en la lista de cosas por hacer en Japón! : )

Teritama Burguer from McDonal’s

Y hasta aquí la primera parte del día, en la siguiente os hablaré de Yokohama y las valoraciones finales de la jornada.

Podéis ver el álbum completo de Kamakura aquí

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Publicista y Directora de Arte adentrada de lleno en el idioma y el mundo japonés. Actualmente cursando el Master de Estudios de Asia Oriental (UOC).

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  1. Pingback: Visita a Yokohama

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