Cultura japonesa. Crónica del concierto de Osaka Monaurail

0

La semana pasada nos llegó por redes sociales el aviso de un evento que prometía ser interesante a la par que curioso: el concierto del grupo de funk japonés Osaka Monaurail que iba a tener lugar el viernes 13 en la Sala Clamores de Madrid. Hasta ese momento nunca había oído hablar de ellos, pero me pareció que era una genial oportunidad para conocer a un poco que cosechaba tan buenas críticas y acumulaba un número nada desdeñable de seguidores.

Osaka Monaurail es un grupo formado en 1992 y actualmente está compuesto por nueve integrantes, en su mayoría de Osaka, los cuales comparten su afición por el funk de finales de los años sesenta, época que consideran dorada para el género, así como por artistas de la talla de James Brown, Marvin Gaye, Ray Charles o Curtis Mayfield.

La visita a Madrid se sitúa dentro de la gira europea del grupo, pero no se trataba de la primera vez que venían a Madrid o a España, pues habitualmente cada cada dos años han incluido a nuestro país en las distintas giras que han llevado a cabo, llegando incluso a editar un álbum en directo titulado ‘Made in Spain’. Lo que sí era nuevo para los de Osaka era el escenario de la Sala Clamores, pues las anteriores veces habían tocado en la Sala Tempo o en la Moby Dick.

Situándonos ya propiamente en el concierto, este estaba programado para empezar  las 23:15h., hora que coincidió con la prueba de sonido, motivo por el cual desalojaron la sala hasta que ésta hubo terminando, lo que inevitablemente retrasó el inicio del show hasta prácticamente las 00:00h. Eso sí, Osaka Monaurail consiguió que se colgara el cartel de sold out, por lo que una Clamores completamente llena e impaciente, esperaba que por fin diera comienzo el show.

Llegó por fin el momento de salir a escena de Osaka Monaurail, y lo hizo con sus característicos trajes brillantes y combinaciones de camisas y corbatas propias de una película de Kitano sobre la yakuza pero sin su frontman, tal y como era costumbre en las bandas clásicas de soul y funk de finales de los 60 y principios de los 70. Por un lado, el escenario lo ocupaba Dai Nakamura como bajista, Dan Hayami y Yuichi Ikeda como guitarristas y a Soki Kimura como batería, y por el lado de los instrumentos de viento, que para mi gusto fueron los que más destacaron, a Taihei Awaji y Kentaro Yamagata en las trompetas y a Shimon Mukai como tenor saxofonista.

Después de unos 15 minutos aproximadamente de virtuosismo técnico e instrumental que sirvieron para ir animar al público y que la banda calentase motores, llegó el momento en el que el showman Ryo Nakata entrase al escenario como un torrente de energía. Enseguida uno se percata de cómo emula a James Brown cuando está en el centro del escenario y como sus gestos se transforman en los de Ray Charles cuando se sienta al piano situado en una de las esquinas del minúsculo escenario.
A partir de ese momento, el buen rollo y el ambiente de fiesta en la gente fue imparable, así como la permanente sonrisa y los bailes de Nakata, los cuales se integraban perfectamente con la música de la banda, deleitando cada vez más al público asistente con un gran virtuosismo técnico y vocal.  

Durante las siguientes dos horas, Osaka Monaurail aprovechó que las versiones siempre funcionan en los shows, siendo Ray Charles y James Brown los elegidos, aunque sus hits propios tampoco se quedaron atrás, siendo muestra de ello la increíble ‘Fruit Basket’, incluída en su último disco Riptide (2014).

A nivel de espectáculo fue un auténtico show, pues no sólo se implicó el cantante en animar el ambiente y al público, sino que toda la banda se implicó al 100% en los bailes, en las coreografías, en los coros, etc, consiguiendo que todos los que estábamos en aquel momento en la Sala Clamores no pudiéramos dejar de bailar al son de funk japonés, el cual demostraron que nada tiene que envidiar al americano.

Después de dos horas increíbles, se acercaba el momento de terminar, pero como no podía ser de otra forma, Osaka Monaurail ofreció un bis de casi 30 minutos en el que fueron enlazando canción tras canción hasta llegar a un final apoteósico, el cual hizo las delicias de los que aún tenían ganas de más.

En resumen, Osaka Monaurail es un grupo con directo arrollador, que se siente muy a gusto encima del escenario y con una gran química entre los integrantes, lo que hace que todos sus componentes disfruten y hagan disfrutar de cada cada canción que interpretan, no siendo necesario para nada haberles escuchado anteriormente o ser un erudito en música funk.
Como experiencia personal, yo no me esperaba para nada que fueran a disfrutar tanto el concierto ni pasármelo tan bien con un grupo que no conocía, pero lo que sí tengo claro es que la próxima vez que vengan a Madrid pienso repetir.

Podéis ver el álbum completo en nuestra página de Facebook.

Share.

About Author

Publicista y Directora de Arte adentrada de lleno en el idioma y el mundo japonés. Actualmente cursando el Master de Estudios de Asia Oriental (UOC).

Leave A Reply