Impressions. Aeroflot

0

Hoy dejamos a un lado nuestras visitas por Japón para hablaros de nuestra experiencia con Aeroflot, la aerolínea que nos llevó a Japón.

Cuando compramos los billetes para Japón, debido a que lo hicimos con 9 meses de antelación, apenas había vuelos programados, y los pocos que había eran de Aeroflot. Como vimos que tanto a la ida como a la vuelta sólo se hacía una escala y muy corta (1-2 horas), decidimos no esperar y comprarlos cuanto antes.

Viaje de ida. Madrid – Tokyo.

El trayecto que nos llevó a Tokyo constaba de dos etapas: Madrid a Moscú y de Moscú a Narita.

La primera etapa duró sólo 5 horas y tuvimos la gran suerte que nos dieron los asientos de la salida de emergencia, por lo que pudimos estar bastante amplios y cómodos, podíamos estirar las piernas, no teníamos nadie al lado, etc.

El avión era como cualquiera de los que vuelan por Europa, bastante estándar, tanto al despegue como al aterrizaje fue puntual. La escala fue rapidísima, pues fue bajar, pasar por las diferentes aduanas y subir al siguiente avión, sin hacer ninguna parada ni nada.

La segunda etapa fue la larga, 10 horas de vuelo, y nada más subir al avión y sentarnos, supimos que se nos haría eterno. El avión era grande por dentro, con tres columnas de asientos, pero con más asientos de los que se deberían permitir, y con muy poco espacio entre las filas, además de asientos muy incómodos.

La única parte positiva fueron las pantallas individuales suele haber en la parte posterior de los asientos en los vuelos largos, pues entretienen y tienen un buen catálogo de películas que ayudan a conciliar el sueño. Aún así, debido a la incomodidad y al nerviosismo de llegar a Japón apenas dormí.

Y como detalle final, nada nuevo, pero la comida bastante abominable, sólo os recomiendo lo que va envasado (pan, galletas, bollos) y los zumos y/o agua, el resto no se os ocurra probarlo si tenéis el estómago o paladar delicado.

El “delicioso” menú…

Eso sí, el viaje fue tranquilo y sin sobresaltos, y nuestras maletas llegaron felizmente con nosotros y sólo con un pequeño golpe en una de las esquinas.

Viaje de vuelta. Tokyo – Madrid.

Debido a la experiencia a la ida, la verdad que la idea de volver a pasar 15 horas en Aeroflot no era muy halagüeña, pero aún así, estábamos optimistas ya que la etapa dura iba a ser al principio, y además, acumulábamos cansancio del viaje, por lo que teníamos la esperanza de que se nos hiciera más corto.

El optimismo nos duró poco, pues nos tocaron asientos peores que a la ida -justo en el medio de la fila central-, lo que aún dificultaba más el poder levantarse y moverse un poco. Además, si bien en el vuelo de ida las azafatas habían sido amables y atentas, en este fueron unas bordes, descuidadas y encima impertinentes en los momentos de servir y recoger la comida y las bebidas.

En la escala aún fue peor, pues de 1 hora y media que se supone que íbamos a estar en Moscú (menos con el embarque), terminaron siendo más de 3 horas debido a una tormenta bastante fuerte.

El aeropuerto de Moscú deja mucho que desear, pues aparte que en ningún momento dieron información acerca del retraso, la puerta de embarque estaba en una zona muy reducida que hacía esquina sin asientos ni bancos, por lo que estábamos todos los pasajeros sentados por el suelo de cualquier manera. Además, como no sabíamos en qué momento iban a abrir la puerta de embarque tampoco nos podíamos alejar mucho, pero tampoco es que hubiera mucho que ver.

Terminamos llegando a Madrid a la 1:30 de la madrugada pasadas (más de 3 horas de la hora inicial), hechos polvo y locos por llegar por fin a casa, pues habían pasado ya muchas horas desde que habíamos dejado el hotel camino del aeropuerto

Resumiendo…

Como conclusión, si vais a viajar en Aeroflot, no va a ser el fin del mundo, y seguramente sea un viaje aceptable, pero yo desde luego, cuando vuelva a Japón, la evitaré a toda costa. Prefiero esperar menos a comprar los billetes o pagar un poco más, pero por lo menos, tener un mínimo espacio y comodidad.

Share.

About Author

Publicista y Directora de Arte adentrada de lleno en el idioma y el mundo japonés. Actualmente cursando el Master de Estudios de Asia Oriental (UOC).

Leave A Reply