7th day. East Kyoto

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Hoy abordamos el sétimo día de nuestro viaje por Japón, uno bastante especial, pues cambiamos Tokyo por Kyoto, empezando así una nueva etapa del viaje.

Decidimos empezar el primer día visitando la zona este de Kyoto, conocida por su gran cantidad de templos, y sin duda, nuestra primera parada iba a ser la estrella de la zona, el Ginkaku-ji, también conocido como el templo plateado.

Ginkaku-ji

Llegamos a la zona cogiendo el autobús nº100 en la estación de Kyoto, decisión de la cual me arrepiento bastante, pues tardamos casi 1 hora y media en llegar, pues hay muchísimas paradas por el centro y los semáforos son eternos. Otro día probamos con el metro, y si bien no tiene abono para todo el día, se gana muchísimo tiempo.

Una vez en Ginkaku-ji, nos alegramos al ver que no estaba demasiado concurrido, pues siempre se disfruta mejor y ayudó a que la visita fuera bastante rápida. Del templo plateado destaco el jardín de arena, pues realmente es espectacular, pero el resto bastante normal.

Cuando salimos del Ginkaku-ji, hicimos la caminata por el paseo de la Filosofía, el cuál nos llevó hasta el siguiente templo que íbamos a visitar, el Eikan-dō.

Paseo de la Filosofía

El Eikan-dō fue, para mi, uno de los templos más bonitos de todo el viaje, pues creo que la combinación de estructura con naturaleza es maravillosa y, inevitablemente, se queda grabado en la retina. Es una visita que recomiendo encarecidamente, pues aparte de la propia belleza del sitio, tiene muchos rincones por ver y disfrutar.

Pagoda del Eikan-do

Después de visitar Eikan-dō, a pesar de que en el Paseo de la Filosofía hay muchos más templos, decidimos terminar el paseo e ir andando hacia el templo Heian Jingu.

El Heian Jingu es un templo sintoísta muy popular en Kyoto, y su arquitectura y emplazamiento hacen que sea inconfundible. Yo, particularmente, lo disfruté muchísimo, pues aparte que me gustan más los templos sintoístas, este me pareció bastante diferente al resto. La única parte mala es que cuando estuvimos nosotros, la entrada estaba en obras y afeaba un poco la llegada al templo, pero aún así es una nimiedad, pues una vez dentro hay mil detalles en los que fijarse, como por ejemplo, la forma de poner los omikujis, pues de lejos parecían cerezos en flor.

Heian Jingu

Era pleno mediodía y empezaba a hacer bastante calor, así que decidimos ir a comer y a descansar un poco y dejar para la tarde el Castillo de Nijo y el Palacio Imperial.

La parte mala del día fue que entre unas cosas y otras, terminamos un pelín tarde de comer, por lo que otra vez por 10 minutos no pudimos entrar al Castillo de Nijo (cierran el acceso a las 16:00 h.) y lo mismo con el Palacio Imperial, pero aprovechamos y dimos una vuelta por los alrededores.

Entrada al castillo de Nijo

Quizás ese es uno de los aspectos más “negativos” de Kyoto, que casi todo cierra a las 16-17, por lo que hay que aprovechar muy bien la mañana, y nosotros ese día, entre el tiempo perdido en el autobús, el dedicado a los templos y a pasear, se nos fue completamente.

Así pues, lo que quedaba de tarde la aprovechamos para ir andando hacia la Kyoto Tower y pasear por la zona de alrededor de la estación de Kyoto.

Podéis ver el álbum del día completo aquí

Como valoración del día, estuvo bien, pues los templos que vimos valieron mucho la pena, además que tuvimos la oportunidad de callejear por Kyoto a nuestro aire por la tarde, sin la presión de las visitas turísticas, lo cual muchas veces hace disfrutar muchísimo más una ciudad, pero sí que fue una pena el no movernos con más agilidad para llegar a tiempo al Castillo y al Palacio Imperial. De las visitas de ese día, recomiendo sin duda el templo Eikan-dō, pues fue uno de los templos que más me gustó de todo el viaje.

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About Author

Publicista y Directora de Arte adentrada de lleno en el idioma y el mundo japonés. Actualmente cursando el Master de Estudios de Asia Oriental (UOC).

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